Lacasasú

Hace un porrón de años tenía un amigo que involuntariamente aflamencaba todo lo que cantaba. Era el que mejor tocaba la guitarra, de hecho, al principio era el único que sabía tocar la guitarra. Eso quiere decir que todo, absolutamente todo lo que sonaba, tenía ese toquecito, ese deje, esa inflexión que se cargaba la canción de turno o le daba el toque especial -para mí-.

Estoy hablando de la adolescencia, eso quiere decir que estábamos constantemente cantando, ya sea en acampadas o fiestas. Y constantemente por tanto, íbamos destrozando los temas.
A esa forma de aflamencar canciones involuntariamente lo llamo “lacasasú” que viene de la canción de Duncan Dhu “La Casa Azul” porque ese tema resumía y concentraba el acto de aflamencar involuntariamente.

Hace un porrón de años digo. Hoy día la fusión y los covers han ido cogiendo fuerza y puedes encontrar verdaderas obras de arte como esta versión flamenca de un tema de Michael Jackson.

El caso es que hoy me he encontrado con un chaval en Youtube cuyas versiones me han remontado a la adolescencia “casasulesca” cual magdalena de Proust.
La diferencia es que esto no es involuntario y el chaval, Fran Diago, va madurando los temas haciéndolos coger el toque flamenco de una forma bastante lograda.

Ahí dejo uno de los temas. A ver qué opináis.

El K.O. de Martha Wainwright

De vez en cuando, cada vez con menos frecuencia, una canción me suelta un directo y me deja fuera de combate por semanas.
En este caso, el tema empezó a sonar al final de un capítulo de Orange Is The New Black, así, como si nada, creciendo y creciendo hasta golpear con ese “oh you bloody mother fucking asshole” y dando paso al “I will not prentend, I will not put on a smile, I will not say I’m alright for you, for you whoever you are” con una voz rota de esas que me transportan mentalmente a bares humeantes con bebidas de dudosa calidad.
No sé si fue lo bien que encajaba en lo dramático del momento o es que simplemente la canción tiene punch pero tuve que poner el fragmento del capítulo un par de veces más y de ahí a buscar inmediatamente a la tal Martha Wainwright cuya existencia desconocía hasta entonces.

Eso es todo, disfruten del tema (con imágenes de la recomendable serie) o vuelvan a sus quehaceres.