Los #hashtags y los mutes

Si no tienes nada que hacer, ok, tomate algo para el dolor de cabeza y lee, de lo contrario huye.

 

En twitter se habla de todo y se sigue a gente muy variada. Esto lleva logicamente a leer cosas interesantísimas o molestas según nuestro punto de vista.

Conforme nuestra red social favorita crecía, iba metiendo cambios que al principio criticamos y luego acabamos aceptando como buenos. Uno de esos cambios, de los primeros, fue poner “persianas” al timeline.
Antes leías tweets de gente a la que seguías y también cualquier tweet que fuera dirigido a ellos, ahora solo lees a la gente a la que sigues cuando habla con otra persona a la que también sigues. Eso quiere decir que puedes pasarte el día sin ver ni un solo tweet de un amigo que sin embargo está muy activo pero manteniendo conversaciones con gente que no sigues.

 

Otra obviedad: el #hashtag.
Con la intención de dar importancia a un tema y hacerlo visible, la gente empezó a usar la almohadilla “#” con la palabra a destacar. Algo que se hizo tan popular que twitter acabó oficializándolo.
La evolución y perversión del hashtag no ha llegado a los niveles de Instagram (eso en otro post) pero casi desde el principio muchas apps de terceros agregaron la doble función al hashtag permitiendo realizar búsquedas del término solo con seleccionarlo e igualmente silenciar (no mostrar en nuestro timeline) los tweets que lo llevaran para tranquilidad de algunos.

El silenciado de #hashtags, palabras, usuarios y enlaces de aplicaciones no es oficial, no se puede hacer ni desde la web de twitter ni desde las apps oficiales -y gratuitas-, y esto es importante (las razones por las que eso pasa las dejo para otro post también, en mi opinión son comerciales).

 

 

Teniendo en cuenta lo comentado hasta ahora, se puede decir que en twitter solo lees lo que tu amigo le dice a tu círculo de amigos o a nadie en particular. Eso quiere decir que si tu amigo es amigo -de los que doran la píldora- del Ministro Wert y a ti en cambio te salen sarpullidos cuando sabes de él porque no te cae muy bien, twitter lo entiende y evita que pases un mal rato cada vez que hablan de lo bien que va el país y el gran futuro que le espera a nuestros hijos.
Pero ¿qué pasa si tu amigo después de hablar con Wert decide que hay que defenderlo públicamente porque lo ve algo apagado y se lleva la mañana escribiendo cosas como “#Werteselmejor y contigo hasta el fin” “#Werteselmejor y nadie puede con él”? Efectivamente, que silencias el hashtag si tienes una aplicación que lo permita y no eres usuario de la web o las aplicaciones oficiales de twitter.

Ya tenemos el primer titular: Los usuarios que usan la web o la app oficial de twitter son más propensos a sufrir sarpullidos.

Descartamos a los pobres usuarios de la app oficial y nos vamos a los buenos, a los que pueden hacer “mute” a #palabras usuarios o enlaces.

También puede ocurrir que esos usuarios tengan un amigo que es una gran persona, de esas que te hace un favor antes de pedírselo, y que ese amigo haya conseguido un trabajo de tuitero anuncio y se pase el día poniendo hashtags sobre lo buenos que son los zapatos #Maripepy para ir en #Metrodesevilla a comer #MacRonald y luego volver a casa a disfrutar de un buen copazo de #carique.

Al principio están encantados de que el amigo por fin tenga trabajo, y tampoco es tan molesto leer un par de anuncios. Cuando los anuncios van a más se alegran porque significa que su amigo debe cobrar más a fin de mes aunque empiezan a silenciar algún que otro anuncio, sobretodo desde que Wert también lo ha contratado.
Pasa el tiempo y al amigo, que no ha dejado de ser buena persona, no hay por donde pillarlo porque cada día usa un #hashtag distinto para promocionar a Wert y uno no está para sarpullidos, que para eso usa una app de las buenas. ¿Qué haces? lo silencias como usuario, porque cuando hable contigo lo vas a leer igualmente. Aunque ya no habla contigo porque está muy ocupado haciendo promoción de Wert, pero ese es otro problema.
El problema real es que es tu amigo y tu quieres leerlo porque es interesante, pero no quieres sarpullidos. Tu amigo te dice que dejes de seguirlo si te molestan los anuncios (el “mute” no es opción si el 90% es hashtag y va cambiando o usas la app oficial) pero debe haber una opción mejor. Tiene que haberla…

 

 

Y aquí es donde se descubre que estoy usando el post para disculparme veladamente ante mis followers por las tardes en que me pongo monotemático. Porque voy a hablar de mi método.
Desgraciadamente lo del hombre anuncio tiene poca solución porque le pagan por hacer visible algo al mayor número de personas y facilitar la ocultación no tendría sentido.
Igualmente la gente que busca ingresos en un evento y quiere que la recuerden y la asocien con el resto de asistentes importantes por si no consigue colarse en la foto tampoco querrá facilitar las cosas. Pero para el resto, para los que simplemente somos intensos y monotemáticos sin darnos cuenta, la opción menos dañina no es el hashtag, es el reply. Sí, el reply. Ese que decíamos al principio que solo leen las personas en común y que es invisible en el timeline de los no seguidores.

 

Hoy día sobran cuentas de todo tipo, si estás en un evento el organizador tiene cuenta, si te gustan las zapas de marca kike hay miles de cuentas tipo @seguidormaximodekike o directamente la @kikeoficial.

Yo por ejemplo, suelo comentar los partidos del #betis. Cada falta dudosa, cada penalti a favor no señalado, cada piscinazo de un jugador del Madrid, perdón, del otro equipo.
Al principio, cuando me acordaba y pensaba en mis followers, ponía el hashtag #betis si sabía que iba a ser pesado con los comentarios suponiendo que la mitad ya tendrían esa palabra entre las silenciadas de por vida. Luego caí en que eso solo facilitaba la cosa a los heavy users. La base, los que no compran o no usan las apps que permiten silenciar, se comen todos y cada uno de mis improperios sobre el #betis en plena noche de sábado.
A lo mejor los pobres solo habían entrado a ver qué tal le iba a Wert y no consiguen encontrar lo que dice porque solo les aparezco yo y el dichoso Betis.

Pensando en ellos caí en que el mejor método de filtrado es el nativo, el de la persiana del timeline. Un filtrado que, por deferencia, hago yo mismo para evitaros molestias, porque soy así de buena persona.
Así que siempre que me acuerdo, trato de hacer mis comentarios sobre el Betis con el hashtag (no olvidemos que también sirve para los interesados que buscan) pero también escribiendo como mención a @beticismo. De esa forma me aseguro de que todos los que leen están interesados en el Betis -que estén interesados en lo que digo ya es más difícil- y los que no tienen interés por el fútbol ni sabrán que estoy viendo y hablando del partido.

Eso es todo amigos.