El mejor momento del día, la noche.

Me quedé en paro al poco de nacer Laura así que prácticamente descubrió el mundo junto a mí.
Sus primeras papillas, sus primeros pasos, sus primeras palabras etc.

Me acaban de preguntar qué es lo que más me gusta hacer con mi hija. He tenido que pensar un rato pero por sentimientos está claro que la hora de dormir.

Mi ex no llevaba muy bien que una niña pequeña se despierte a cada rato y vaya al dormitorio de su padre, así que me pasé unos años cambiando de cuarto cada poco tiempo por las noches tratando de hacer felices a ambas. Algo muy cansado y que conllevaba ciertas tensiones.
Hoy día, aprovechando que estamos solos Laura y yo a la hora de dormir, disfruto el momento.
Es una luchadora contra el sueño -como el padre- así que el pacto es que debe cerrar los ojos y estar quieta para que el cuerpo descanse sin importar si duerme o no. Si no cumple las condiciones me marcho a mi cuarto. Así que por las noches me hace un hueco en su cama, da 3 o cuatro vueltas, busca 5 excusas, disimula como si tuviera los ojos cerrados 6 veces, se ríe un par de veces más y finalmente me agarra del brazo y se duerme, como cuando era un bebé y pasábamos el día solos ella y yo.
Ese momento de irse a dormir que tanta tensión y problema me suponía se ha convertido en el momento más placentero del día.
Imagino que otros padres serán felices jugando al escondite o a los dragones y lo que sea con sus hij@s pero yo soy así. Me gusta cuando me abraza dormida porque está como siempre.

Más sordo que la una

audiometría

Llevaba un par de meses con la sensación de que estaba más sordo de lo habitual pero como se me han mezclado otras cosas no estaba seguro si estaría relacionado.
Esta mañana me acaban de confirmar que efectivamente he perdido más audición.
Tranquilos, nada cambia, podemos tomar unas cervezas cuando queráis y seguiré sin dejaros interrumpir.

PD: Lo de las ojeras es temporal