Más sordo que la una

audiometría

Llevaba un par de meses con la sensación de que estaba más sordo de lo habitual pero como se me han mezclado otras cosas no estaba seguro si estaría relacionado.
Esta mañana me acaban de confirmar que efectivamente he perdido más audición.
Tranquilos, nada cambia, podemos tomar unas cervezas cuando queráis y seguiré sin dejaros interrumpir.

PD: Lo de las ojeras es temporal

Ajustando el oticon unos meses después

La última vez que hablé de la prótesis auditiva comentaba que estaba ajustado ya a unos niveles en los que la audición en ese oído es normal, o sea que por ese lado escucho como tu.
El problema es que al subir la potencia la última vez, también aumento la frecuencia de los acoples.
Cambié el “pinganillo” que entra en la oreja por uno más “cerrado” que me quitó el acople por completo pero que tras ajustarlo me dejaba el sonido opaco y sin brillantez. Ante eso, opté por pedir un “pinganillo” hecho a medida. Ayer me lo pusieron y por ahora no estoy muy contento. Creo que tendrán que bajarme la amplificación porque todos los ruidos están demasiado altos e igualmente habrá que configurar la “ecualización” porque los agudos me chirrían un poco.
El pinganillo es más grande de lo que esperaba, parece ser que por haberle hecho un canal de ventilación mayor de lo normal, y no sé si esa es una de las razones pero el audífino sigue acoplándose (para por un molde a medida para evitar los acoples y que siga habiéndolos no es para estar muy contento).

Estoy seguro que la calidad y brillantez del sonido se arreglan facilmente por configuración pero no tengo tan claro que me vaya a gustar el molde (es de pasta dura).

PD: En la última config le puse el modo “TV” que apenas mostraba diferencia con el normal. En esta última visita he puesto otros 2 modos por probar. Por ahora estoy bastante contento con el que se centra en el sonido de delante y me elimina los ruidos del exterior, no sabéis lo que se agradece en los bares.

El audifono: las pegas

A día de hoy ya tengo el audifono adaptado en su totalidad a mi perdida. Eso quiere decir que me queda poco por afinar. Faltan por configurar los modos de selección para que el aparato se centre en ciertos sonidos o áreas (estoy deseando) e ir perfeccionando cómo me llega el sonido.

Teniendo en cuenta que, como digo, aun puede y debe mejorarse, voy a exponer mis pegas actuales:

  • El audífono es el que selecciona a qué sonidos dar importancia al contrario que el oído que de forma natural nos permite concentrarnos en lo que deseamos. Esto implica que mientras camino por la calle el ruido del tráfico puede ir y venir en ocasiones o, si estoy en un bar puedo escuchar con más claridad la voz de una señora pesada en la mesa de al lado que las de las personas que están conmigo en la mesa (espero que los modos ayuden a solucionar eso).
  • He perdido la tranquilidad de estar en casa aislado del mundo. Ahora escucho niños jugar en la calle, gente bañarse en la piscina, coches pitar, ambulancias, policia, cortacesped, podadores, vecinos etc.
  • Escuchar los detalles y matices está genial pero también es un coñazo. Sillas que crujen, puertas que chirrían, tacones que… LOS PUÑETEROS TACONES, ya los escuchaba sin audífono imaginad ahora lo que es tener a una señora detrás por la calle golpeando la acera. Te pasas el rato deseando que tome otra dirección.
  • Si no está bien colocado se acopla más que antes y hay que atinar más para colocarlo bien. Supongo que al tener mayor potencia de amplificación que al inicio se aumenta igualmente la posibilidad de acople. De todas formas esto no tiene que ser así puesto que antes del ultimo ajuste he estado todo el tiempo sin apenas acoples después de una reconfiguración para quitarlos. Espero que sea tan facil solucionarlo como esa vez.

Terminando mi adaptación al audífono

Ayer me ajustaron el audífono prácticamente en el último nivel. Se podría decir que con la configuración actual mi oído izquierdo oye como el de cualquiera de vosotros, y eso implica una serie de novedades y cambios en mi día a día que os comento a continuación:

– Escucho a los niños jugar en el parquecito de la urbanización (y es un coñazo si estoy viendo alguna serie).
– Escucho al jardinero cortando el cesped de la urbanización.
– Escucho el ruido del tráfico en algunos salones y dormitorios aunque las ventanas estén cerradas y sean climalit.
– Escucho los coches acercarse sin tener muy claro cuan cerca andan, así que por primera vez en años me paro antes de cruzar la calle aunque no vea venir a nadie.
– Escucho la lavadora desde el cuarto del ordenador. siempre que estoy en el ordenador estoy escuchando música así que no me agrada.
– Escucho el zumbido de las neveras en las cocinas y he descubierto que algunos electrodomésticos tienen sonidos o melodías (en algunos simplemente la escuchaba diferente).
– Escucho el crujido de los muebles cuando te sientas o te apoyas.

En definitiva; sin el aparatito vivía mucho más tranquilo la mitad del tiempo, la otra mitad en cambio me tiene encantado al recuperar tantos matices y dejar de vivir dentro de una burbuja.

2ª semana con el cacharro en la oreja

Ayer fui a que me configuraran mejor el audífono porque me pitaba con cierta frecuencia en situaciones que no tendría por qué.
Es un pitido muy similar al de los altavoces que se acoplan por culpa del micro en los conciertos, de hecho se trata del mismo proceso. No es excesivamente molesto pero si se da con frecuencia -que no debería- acaba tocando las narices, por no mencionar que no me agrada que la gente cercana se esté enterando del mismo, sobretodo si son vecinos en un ascensor y empiezan a mirar buscando el origen del sonido.
Me confirmaron que cuando esté muy muy cerca de una pared o similares voy a tener ese pitido con cierta seguridad. Parece que el famoso feedback es inevitable en algunas ocasiones debido a que el micro está siempre recogiendo el entorno para amplificar y en esas situaciones se crea una especie de bucle en el que se escucha a sí mismo y se acopla, por explicarlo de alguna manera.
Otra de las situaciones comunes que provocan el dichoso “feedback” es que el molde que va en la oreja (en mi caso muy parecido a los auriculares in-ear pero más blando) no esté bien colocado y por tanto deje salir algo del sonido que envía el aparato provocando el bucle antes comentado.
Poner la mano encima o colocarme una gorra conllevan la misma probabilidad de general el dichoso pitido así que será cuestión de acostumbrarme. De todas formas aclaro que una vez reconfigurado el pitido apenas aparece incluso buscando situaciones para provocarlo.

Me da pena y no querría acostumbrarme nunca a los matices sonoros recuperados pero ya está pasando.
Los primeros días iba por la calle con la boca abierta redescubriendo el mundo en mis propios pasos, en el taconeo impaciente de un tipo esperando en un bar, en el rítmico tic tic del intermitente del coche y en cualquiera de los besos que me dan. Eso sigue ahí pero va dejando de llamar la atención entre el resto de los sonidos y tengo que concentrarme para que siga destacando; porque quiero que destaque, quiero protagonismo de todos esos detalles que han estado ahí escondidos durante años. Ya tendré tiempo de molestarme con el trafico de fondo que se cuela a través de una ventana cerrada o del ruido de la lluvia golpeando contra las ventanas sin dejarme dormir. Ahora quiero eso y más, y por lo que tengo entendido así va a ser, voy a tener más y mejor audición a corto y medio plazo. Hasta tengo ganas de ahorrar y ponerme otro en el otro oído aunque ya sepa que ahí apenas surtirá efecto.

Anoche veía un capítulo de la serie Rectify (ojo al posible spoiler) y pensaba que mi situación es muy parecida. Soy el tipo que se encuentra con el cajón de sus juguetes 20 años después de que se los arrebataran y pasa la tarde disfrutándolos.
Ahora me falta disfrutar de conversaciones a media voz dejando hablar y/o sin hacer como que me he enterado

Audifono: Primeras sensaciones

Llevo apenas 3 días con el audífono. Suficiente para notar los cambios, unos estables y otros que desaparecerán por habituarme a ellos.
– Como ya comenté en el vídeo por ahora todo me suena natural, salvo el viento. El viento o la brisa suena exactamente igual que en los vídeos grabados con cámaras digitales. Normal teniendo en cuenta que es el mismo proceso.

– Pensé que al ponérmelo escucharía amplificado pero la sensación más bien es de escuchar mejor (y amplificado)
Ya he coincidido con 2 personas que suelen hablar bajo y con las que tenía problemas a la hora de entablar conversaciones en sitios tranquilos (puede parecer lo contrario pero es que en situaciones ruidosas todos alzamos la voz y por tanto me resulta más sencillo entender). Con ambas he notado la diferencia. No es solo que escuche más alto (la diferencia aun no es muy grande) es que entiendo mejor al mismo volumen.
Siempre explico que sé cuando una Tv está muy alta, que para mí también lo está pero necesito ese nivel para entender lo que se dice.

– El audífono está configurado para “apagarse” cuando un sonido supera un nivel determinado -creo que unos 100 decibelios- esto hace que en la calle algunos coches y motos lo provoquen. El corte es menor a 1 segundo pero se nota, no sé si es algo que se va cambiando en la configuración del audífono conforme lo vamos afinando.

– Si el audífono está mal colocado se acopla, o da “feedback” como creo que se le llama. Imagino que aun tengo que encontrarle el sitio y que no es correcta mi tendencia a meterlo hacia dentro, el caso es que hay momentos en los que pita con cierta frecuencia y resulta bastante molesto-cargante.
Creo que el tema del feedback también es configurable y como digo debe depender además de cómo me lo estoy colocando.

– Desde siempre, si hago presión para destapar el oído consigo escuchar mejor durante unos minutos. Creo que está relacionado con le otitis crónica que tengo en el oído medio de ambos lados.
La configuración del audífono está hecha sobre mi audición normal por lo que al “destaparme” el oído tengo unos momentos en los que parece que tenga super audición. Supongo que tendré que dejar de hacerlo conforme me vayan aumentando los niveles en a config.

– Si lo toco con la mano o algo pasa muy cerca pita-se acopla-da feedback. Es algo que tendré que aprender a cuidar y que Laura tendrá que empezar a respetar (se acabó estar todo el día colgada o a hombros cogiendome por la sien)

– La diferencia mayor la noto por las mañanas. Al despertar y ponérmelo la diferencia es abismal. Igualmente cuando me quito el audífono me siento sordo dándome cuenta de lo mal que está el oído

Primer día con el audífono

Tras más de 25 años con problemas de audición, tímpanos perforados, pólipos, supuraciones, un colesteotoma que practicamente me destrozó el oído derecho y algún que otro problema originado por la práctica de waterpolo -y supongo que una predisposición genética- me han puesto un audífono.
Mi intención es crear un apartado o un nuevo blog para contar mis experiencias pero ahí va un anticipo con mis primeras sensaciones